16-11-2011. Después de la lluvia, hollar la margen izquierda del Ebro. En dos etapas. Ésta sería la primera. Comenzamos por la huerta de Movera, entre torres, huertas, calima, por pistas descaminadas, húmedas, hermosas. Destacable la Torre de San Lázaro y su reloj solar en hora desde 1713. Peculiares los agradables y educados perros hortícolas, que miran, mas no ladran. Se agradece. La calima emanada del río difumina los contornos, trampantoja perfiles y aristas. Silencio sólo quebrado por los motores que rugen por la circunvalante Z-40. La primera de las kaabas del día, ésta blanca, deslumbra desde la ribera contraria. Ramoneando pistas, nos topamos con el Ebro y una orilla pedregosa con cantos rodados plurales en su composición y origen, que reposan juntos en perfecta comandita. Puente del Bicentenario (1808-2008), plantaciones de chopos, mariquitas. Camino del Galacho de la Alfranca, entre astados y la segunda kaaba del día, ésta ya negra, aunque customizada. Constantes prohibiciones y recomendaciones, algunas holladas, y ya estamos en el CIAMA de La Alfranca. Tomamos el relevo a una excursión de peques, y recorremos el juego de la oca y los jardines de piedras autóctonas del planeta Tierra. Como si de remediar alguna carencia se tratase, perdemos buen rato entre las alimenticias piedras de sal. Aunque abierto, todo está cerrado al público, hasta el bar. Sin embargo, el minarete-observatorio está abierto, e incluso funciona el ascensor, que empleamos para bajar. Bienvenidos a Aragón. Como no somos de ningún ”grupo”, nos autodeportamos del lugar, que ya se hace hora de comer. Vamos a la Puebla de Alfindén, entre camiones, poligoneros, adosados. Paseamos por su casco viejo, donde el almuecín cabecea en la horizontal, los refranes se hacen azulejos, un gato se cobija bajo carro, avisan de multas perrunas, y bob esponja disfruta mediatizado por una ”medida de la virgen” a juego, mientras el hombre araña intenta escapar a tamaño suplicio. Visto lo visto, nos vamos a Pastriz, donde las ranas alienígenas, cigüeñas crotoladoras, y descomunal y atractivo palacio de Guiarreal. Un dragón muy tieso, y una sierpe que avisa de lo que está por venir completan, a falta de humanos, la zoología del lugar. La carretera de Movera nos devuelve a la gran urbe. Mañana, más.
Peripaseos
De un tiempo a esta parte vamos acumulando un interesante bagaje almacenado tras unos cuantos recorridos varios por el espacio metropolitano de Zaragoza, y alrededores. Son unos meses de andares y, en ocasiones, pesares, un inane andar por casa, por esta casa nuestra en la que habitamos, y que bien se merece ser conocida, aprendida, pisoteada, opinada, soñada, enmendada. "Aún aprendo" caminándote, es verdad, hollando tus compactos viales centrales con ese peculiar urbanismo, por llamarlo de alguna manera, y con esas periferias extrañas, las viejas, las nuevas, y las que no deberían haber sido nunca. Conociendo esos espacios periurbanos insólitos, hermosos, salvajes en su sencilla desnudez, algunos ahora revestidos con retales de ocasión que no les favorecen en nada bueno. Vamos a sistematizarlo todo esto, a hacer una buena digestión.-
Comentarios recientes
José on Margen Izquierda Ebro y 2 Zaragoza y su entorn… on La Muela Antonio Tausiet on Limes y diretes 0 y 1 Zaragoza y su entorn… on Alcubierre Zaragoza y su entorn… on Tránsito -
Últimas entradas
- Limes y diretes 0 y 1
- Tránsito
- La Muela
- Por el Picarral, al Gállego
- Alcubierre
- Delicias
- Oliver-Valdefierro, Miralbueno
- Venecia transcanalina
- Jaulín, y más abajo.
- Margen Izquierda Ebro y 2
- Margen Izquierda Ebro 1
- Arcosur
- Ribera Baja del Ebro-Caspe
- Montes de Zuera (y Castejón)
- Ermita de Santa Bárbara
- Peñaflor
- Montañana
- Santa Isabel
- San Gregorio
- El Zorongo
- Casetas
- Garrapinillos
- Venta del Olivar
- Casco Antiguo
- San José
- IAACC Pablo Serrano
- Cabezo Cortado
- Jardín de Ricla
- Pabellón Principe Felipe
- Huerta de las Fuentes
Archivos
- enero 2012 (2)
- diciembre 2011 (4)
- noviembre 2011 (9)
- junio 2011 (28)
- mayo 2011 (10)
- mayo 2010 (16)
Categorías
Meta



















































Pingback: Seguimos sumando peripaseos: Margen izquierda del Ebro | Tausiet & Zaragózame
Pingback: Zaragoza y su entorno | Tausiet & Zaragózame